Aprende con — 5 Min Leer

Interview Sofía Alvarez Carreno

Kika´s Art

Aprende con  — 5 Min leer

Interview Sofía Alvarez Carreno

Kika´s Art

Entrevistamos a Sofía Alvarez Carreno la última entrevista que forma la exposición colectiva durante el verano 2020 en Gijón.
Esta entrevista no es una cualquiera, nos abre el corazón y nos cuenta como se vive el arte desde una vida muy personal con una batalla ganada.
“Somos lo que pensamos”

¿Podrías contarnos un poco sobre tí? ¿Cómo comenzó tu trabajo en el arte?

No sabría definir cuándo comenzó mi trabajo en el arte ya que creo que mi vida se mueve y se transforma con y por el arte. Puede que empezara a pintar antes de saber hablar. Aún conservo montañas de blocks de dibujos de difícil interpretación desde los 3 años.

Siempre soñé con que mi pasión se convirtiera en mi trabajo, pero terminé estudiando Derecho. Se me daba bien estudiar y en aquel entonces era «socialmente la mejor opción». Por problemas de salud interrumpí la carrera en cuarto. Fue como si algo dentro de mí se desmoronase, como si mi cuerpo se quejase e intentara decirme que ese no era mi camino. Así que lo dejé todo y me fui a Italia. Primero estuve en el norte, donde me enamoré del Veneto de su gente y de su arte. Podías encontrarte a personas pintando en la calle en cada rincón, de forma natural. Terminé viviendo en Roma, el lamento interno cesó y la enfermedad remitió.

Estaba rodeada de todo aquello que se conectaba con mi pasión más arraigada y celosamente guardada. Me sentí en casa. Volví a pintar. Allí me formé en efectos especiales y maquillaje profesional. Lo cual me permitió trabajar y descubrir colores de mundos diversos desde el teatro, el cine, la televisión a la moda en la pasarela. Trabajo que me permitió conocer Italia quizás más que mi propia tierra. Italia pintó mis miedos de libertad. Pero el ritmo frenético de aquel mundo caótico que tanto me había dado, paradójicamente me alejó de la pintura.

Hasta el día en que el destino volvió a equilibrar nuevamente las prioridades de la forma en que mejor lo sabe hacer; de golpe. Sufrí un grave accidente de coche que me obligó a parar, a mirarme dentro de verdad. Necesitaba pintar. No sabía si volvería a caminar, pero si sabía que quería pintar. Fue un cambio drástico y duro en mi vida, en todos sus ámbitos.

Aún así, hoy miro atrás y lo veo como un regalo. Volví a coger los pinceles. El dolor no desapareció, pero se transformó. Regresé a Asturias, a Gijón, regresé al Cantábrico, regresé para pintar mis sueños. Y es ese olor a mar, esa luz, ese color que tengo la suerte de sentir cada mañana al despertar, el que me da la fuerza para seguir al llamado » viento de cambio» en el que aún me encuentro. Estoy donde quiero estar, con quien quiero estar y creando y pintando el camino que quiero recorrer.

¿Qué técnica usas? ¿En qué se basa lo que haces?

Al no haber tenido una formación artística a nivel académico, no tengo ninguna técnica en particular y las pruebo todas al mismo tiempo. No suelo partir con una idea predeterminada si es una obra personal. Empecé con la acuarela, técnica que no me daba mucho margen al error. Y así fue como me enamoré del error.

Aprendí a encontrar la belleza en la equivocación. Entre las obras que he realizado acaban gustándome más aquellas en las que modifiqué el lienzo inicial a partir de un «imprevisto» o de una «equivocación». Cambié la acuarela sobre papel y pasé al pirograbado sobre madera, mezclando en muchas ocasiones con la misma acuarela o con barnices. Podría decirse que mi técnica es un poco surrealista y anárquica o que a fuerza de prueba y error, la técnica me encuentra a mí. Es como si el lienzo, la madera, la tela, el folio…Ya supiera lo que puedo llegar a hacer antes de que yo misma me convenza de ello. Y me enseña , con cada error, con cada trazo.

Estando a solas con un lienzo en blanco siento que puedo crear cualquier cosa que pueda imaginar o soñar. Es esa sensación la que te libera y te atrapa al mismo tiempo. Cuando pinto el tiempo se dilata y se contrae, se expande de dentro hacia fuera y viceversa. El color llena todo interrogante interno o espacio vacío. Por ello a veces me es realmente difícil mostrar mis obras, porque es como mostrarme desnuda. Cada trazo enseña partes de mí que aunque no se lleguen a entender o apreciar, desde el momento que se comparte, queda al descubierto. Y es algo en lo que estoy trabajando, romper ese muro interno y compartir todo aquello que siento.

Porque creo que si cada uno mostráramos aquello que llevamos dentro sin miedos, sin complejos, sin límites, sin comparaciones, sin críticas destructivas o convencionalismos, sin filtros… El arte ganaría un nuevo color de belleza y libertad.

¿Por qué te apodas artísticamente de esta forma?

Nunca he tenido un apodo artístico. Quizás porque solamente el hecho de llamarme a mi misma «artista» se me hace raro o me da hasta vergüenza. Quizás porque aunque sea muy abierta a la hora de valorar las obras de los demás, sea demasiado crítica con la mía. Pero estoy en ese camino de disfrutar y amar incluso los «defectos» de mis obras. Porque cada uno de ellos me ha traído hasta aquí.

¿Dónde te formaste?

Como ya he comentado antes, no he recibido una formación artística directa formalmente hablando. Pero todos los caminos que he tomado me han llevado hacia el arte y presiento que lo seguirán haciendo.

¿Qué rutinas sigues? Qué haces para inspirarte?

Me considero una persona bastante caótica, impulsiva y desordenada en lo que se refiere a tener constancia con algún tipo de rutina artística. La inspiración me encuentra en cualquier momento, suele ser en los menos adecuados, pero por suerte nunca me abandona. A veces incluso siento que me va a estallar la cabeza, porque se me acumulan las ideas y me falta tiempo y orden para llevarlas a cabo.

Mi momento para pintar es cualquier momento que tenga tiempo libre. No puedo elegir el mejor instante para pintar, pero si tengo que decantarme por el más fructífero, sería la mañana después de darme un baño al amanecer en la playa de San Lorenzo. O la noche cuando no puedes dormir, porque las ganas de pintar son superiores al sueño, ese momento también tiene algo de magia. He visto muchos mares diferentes, todos hermosos, pero el color y la vida que te regala el Cantábrico, te lo dispara directamente al alma y te atrapa. Llegar a casa aún con su sal en la piel y poder ponerme a pintar, uno de los mejores placeres de la vida. Me gusta pintar ante el paisaje , pero soy distraída y me concentro mejor sola. Y si estoy en compañía, escucho música porque me hace conectarme nuevamente con la emoción que existe entre el objeto y yo. Es como una forma de meditación que me sirve para poder transmitir mi emoción al pincel.

¿Cuéntanos sobre tu estudio? ¿Cuánto tiempo pasas allí?

Tengo la suerte de vivir en Cimadevilla, Gijón. Lo primero que me fijé al ver la casa por primera vez, fue su habitación con vistas al Cantábrico. Desde ese instante, sabía que ahí iba a pintar. Me siento muy afortunada de poder tener un estudio tan especial y privilegiado en mi propia casa. Oír las olas del mar rugir mientras pintas o mientras sueñas es un auténtico regalo. Y allí paso todo el tiempo que el día o la noche me lo permita.

¿Que música escuchas para concentrarte?

La música para mí es imprescindible. Me ayuda a concentrarme, a reubicarme, a mirarme dentro. A apartar los pensamientos superfluos y conectarme conmigo misma. Me gusta el Rock, el Blues, el Soul, el Reggae, el Country, el Famenco, la música clásica…, cualquier tipo de música que me transmita una historia, un sentimiento. Me gusta mucho escuchar música en español porque siempre me fijo inevitablemente en la letra, pero también amo la música en otros idiomas, si el mensaje me toca dentro.

¿Te gusta lo que haces?

Me gusta lo que hago. Aunque con cada cuadro lidio batallas diferentes. Por eso que me encuentro cómoda pintando al óleo o acrílico, ya que así puedo hacer y deshacer, enfadarme con el cuadro, reconciliarme, y a partir de ese caos encontrar un equilibrio.

¿Cuántas exhibiciones individuales has tenido?

De momento he hecho sólo 5, en locales pequeños, bares, restaurantes, pero cada una de ellas ha sido tan especial como si hubiera sido mostrada en una grande galería. Pienso que el momento de compartir con los demás abiertamente lo que haces, es tan grande y requiere tanto valor, que el tamaño de la habitación o local dónde se exponga, internamente pasa a un segundo lugar. Pero por supuesto que me gustaría seguir exponiendo, sea individual o colectivamente en ambientes y lugares diferentes.

¿Cuál es la obra más grande que has pintado?
La obra más grande que he pintado, para mí es la más grande no por el tamaño, sino por su significado. El primer cuadro que hice en acrílico, abstracto o impresionista, no sé si mi estilo tiene aún una definición, en el que lloré de principio a fin, saqué todo el proceso y el dolor del cambio después del accidente. Y para mí fue una llave a seguir creando, una transformación, una liberación. Si la pregunta es en cuanto a tamaño, cuando llegué a Roma pinté diferentes pareces de casas antiguas de amplios muros para otras personas. Fue una experiencia muy bonita aunque precisamente de estas obras no conservo fotos. Son como esos momentos que los vives tan intensamente que te olvidas de las cámaras. Luego te arrepientes de no haber conservado algún documento gráfico, sobre todo en estos tiempos que todo parece ser importante sólo si se comparte en formato digital. Pero la ganancia y la importancia personal del recuerdo, a veces es incalculable.
¿Cuánto ha sido el tiempo máximo que has pasado trabajando en una obra?

Años, no por su complejidad en sí, más bien por el momento vivido. Cuando volví a España , podía caminar aunque tenía que llevar puesto un corsé de hierro. Podía pintar echada o sentada, pero el dolor a veces me impedía seguir. Estoy contenta de haber terminado esas obras y haber transformado ese dolor en color, aunque no sea el que considere de mayor belleza, si es el de mayor importancia para mí.

¿Cómo se llama esa obra y por qué la hace tan especial?

«El color perdido. 13 de septiembre del 2013, Roma»

Lo hice a partir de una foto que realicé de la cúpula de San Pedro. En Roma vivía a dos pasos del Vaticano. Recorría esa calle prácticamente todos los días para ir a trabajar. En la foto el semáforo estaba en rojo. Yo lo pinté de verde. Fue la sensación que tuve al liberarme de todo el pasado , mirarle a la cara y afrontar y aceptar el cambio

¿Qué artistas te gustan?

Dalí, Van Gogh, Artemisa, Frida, Leonardo, Sofonisba Anguissola, Goya, Velázquez, Margaret, Rachel Ruysch, Monet, María Blanchard… Creo que me es casi imposible hacer una lista, sea de aquellos que han dejado su eterna huella en el tiempo, sea de los miles de artistas contemporáneos que siguen alimentando el arte.

¿Fue difícil seguir tu sueño? Cuál es tu objetivo a largo plazo?

Mi sueño es como un viaje en el que disfrutas más del camino que del destino, y en ese punto me encuentro, viviendo e intentando disfrutar cada parte de este maravilloso trayecto.

Mi objetivo a largo plazo es seguir pintando, aprendiendo con cada uno de mis lienzos y creando todo aquello que pueda imaginar.

¿Qué le dirías a las personas que están empezando en el mundo del arte autodidactas?

Que si sienten que quieren hacer algo, lo hagan. Que no se dejen llevar por la opinión de los demás; si es demasiado tarde, si no has estudiado para ello, si no eres lo suficientemente bueno, si ahora no es el momento… Porque siempre es el momento. Nos dejamos convencer de que no lo es, nos ponemos excusas para no hacer lo que realmente queremos hacer.

Y en esto último hablo desde mi propia experiencia . Nos ponemos límites a nosotros mismos para no hacer lo que nos hace sentir bien. Porque si algo te hace sentir bien y no daña la libertad de los demás, debes hacerlo. No importa nada más. El tiempo es relativo y subjetivo, al igual que el arte. Sólo uno mismo sabe como lo vive y lo siente dentro y poder sacarlo con una creación propia, sea cual sea su expresión, creo que siempre es una buena decisión.

Además de la pintura, ¿Te dedicas a otras artes?

Me gusta mucho el pirograbado sobre madera, pero siempre lo he mezclado o incluido en la pintura. Amo la música en toda su expresión, me apasiona la guitarra española, aunque de momento tengo mejor coordinación con los pinceles que con las cuerdas o acordes. Me gusta la fotografía, ya que la cámara a veces es capaz de captar lo que se le escapa a nuestro ojo consciente. Si hago algún cuadro, inspirado en algún lugar o paisaje, prefiero hacerlo a partir de una propia fotografía, porque cada uno tiene una forma diferente y personal de enfocar, de ver el objeto y eso también se transmite a la hora de poner color en un lienzo.

¿En qué proyectos estás trabajando?

Ahora mismo estoy trabajando en varios proyectos contemporáneamente. Por aquello de que siempre es el momento adecuado. Tengo tres exposiciones en proceso, que han quedado pausadas por la situación generada debido al covid-19.

Dos que son especialmente especiales para mí ya que llevarían mis obras nuevamente a Roma, ciudad dónde he pasado uno de los periodos más importantes de mi vida y dónde aún tengo la mayoría de mis más preciadas amistades. Es una ciudad que de deja marchar, pero que siempre te espera con los brazos abiertos. Varias líneas diferentes. Retratos de mujeres con un mensaje, el mar y todo lo que tiene que contar. Alternando acrílico , óleo y pirograbado. Surrealismo, realismo e impresionismo.

Me siento también muy agradecida a Kika´s Art por dar voz y luz a artistas autodidactas y por haberme acogido con profesionalidad y abrirme otra puerta más.

Otro proyecto en el que me siento muy afortunada de formar parte junto con otra artista y amiga londinense, es el de ilustrar un cuento para niños, que esperamos pronto poder compartir también en España.

Tu frase favorita es:

“Somos lo que pensamos”

Hay algo más que te gustaría decir, para finalizar?

Agradezco nuevamente a Kika’s Art por su trabajo , su dedicación y amor hacia el arte. Por unir artistas de muy diferente índole, que si no fuera por su proyecto puede que jamás se hubieran encontrado. Por poner una nota brillante de color, en este mundo en el que a veces pesa más el enfrentar lo diverso, en lugar de compartirlo y apreciarlo. Gracias de corazón.

Artista Sofía Alvarez Carreno | @sofia.alvarez.carreno

+1